jueves, 2 de abril de 2015

Redwork

Rubia tinctorum de donde se extrae la tintura para teñir los hilos
En el pasado los colores para bordar no existían.  Cualquier hilo que sea teñido terminaba "sangrando" (término usado para referirse al desteñimiento de telas o hilos).
Hasta que salió el primer color: el rojo turco, usando las raíces de la planta Rubia Roja, o Rubia tinctorum. Originaria del mediterráneo, desde Irlanda hasta el norte de África.  
Fue generado en Turquía hace más de 200 años atrás.  Gracias a ésto, se hizo popular por el año 1870: las personas con menos capacidad económica pudieron acceder al bordado ya que anteriormente eran hilos de seda y gracias a este nuevo color, fueron los hilos de algodón, mucho más accesibles.  Los bordaban generalmente en tela de muselina.  Más adelante en países como Estados Unidos vedían el clásico kit con una tela de algodón impresa con un diseño simple en color rojo llamados "penny squares" ya que era un cuadrado de tela que salía un penny (un centavo).  
En Inglaterra se usó en "The Royal School of Needlework", en Kengsinton  , donde usaban  nada más que el punto tallo, y por eso llamaron a ese punto "punto Kensington".
Por lo general lo usaban para hacer acolchados,    edredones, colchas, toallas de cocina, bolsas de lavandería, salpicaderos, caminos de mesa, fundas de almohada, fundas de la chimenea y otros artículos para el hogar.
En 1920 los motivos eran los siguientes: canastas de flores, flores, pájaros, canciones infantiles, etc.

El punto característico del redwork es el punto tallo o yerba.  Siempre destacando las líneas exteriores.  También se han usado luego otros colores, y se los llamó "redwork" pero desde mi personal punto de vista, si no es con rojo, no es redwork, es simplemente un bordado con punto tallo.  
Éste es mi trabajo de Redwork donde se muestra el trabajo terminado y el ejemplo de donde lo saqué
Hoy en día el color que más se acerca para bordar un redwork es un rojo DMC #498.  Lamentablemente en Argentina el hilo DMC es dificil de conseguir.  Viene importado de Francia.  En Buenos Aires se consigue en mercerías como "Casa Raquel" en el barrio de Once, sobre la calle Lavalle y el precio por menor actualmente por madeja de hilo mouliné es de $15.

Detalle del trabajo de redwork